Desde que se empezó a convivir hace miles de años, los seres humanos han establecido un enorme vínculo afectivo con los perros, lo que ha supuesto para muchos una indudable mejora en cuanto a bienestar y calidad de vida.

Los beneficios que aporta la compañía de los perros ya se conocían y valoraban hace siglos, pues hoy se sabe que ya en la antigua Grecia llevaban canes a los templos de sanación para que los pacientes se recuperarán rápidamente.

Desde finales del siglo pasado (y especialmente durante los últimos años), ha aumentado el número de investigaciones científicas acerca de los beneficios que aportan las intervenciones asistidas con animales, incluida la terapia con perros.

Gracias a la gran cantidad de estudios disponibles, se puede decir que contar con un perro en el equipo terapéutico aporta a los pacientes, entre muchas otras, las siguientes ventajas:

– Mejora las habilidades sociales y comunicativas y fomenta la iniciativa por unirse a actividades en grupo.

– Potencia la autoestima, la autoconfianza y la sensación de optimismo.

– Aumenta la capacidad de concentración y atención.

– Mejora la coordinación motriz en pacientes con dificultades de movimiento.

– Reduce el ritmo cardíaco y la presión arterial, facilitando un estado de relajación y disminuyendo los niveles de estrés y ansiedad.

Fuente: Experto Animal

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